Amarrar bien es garantizar la seguridad de sus transportes
El amarre de cargas es una etapa esencial para garantizar la seguridad del transporte, proteger las mercancías y prevenir los accidentes. Una correa mal posicionada, una tensión incorrecta o un equipo dañado pueden comprometer la estabilidad de la carga y poner en peligro tanto a las personas como a los vehículos.
Esta guía le ayuda a utilizar correctamente sus correas de amarre, a respetar las normas de seguridad y a adoptar los buenos reflejos de mantenimiento.
Etapa 1 : Amarrar correctamente una carga — las normas de seguridad esenciales
1. Evaluar la carga y elegir la correa adecuada
- Identificar el peso y la naturaleza de la carga (sólida, frágil, inestable).
- Elegir la correa adaptada a la capacidad de amarre (LC – Lashing Capacity) indicada en la etiqueta.
- Prever siempre un margen de seguridad : nunca utilizar una correa en su límite máximo.
Ejemplo : para una carga de 1 000 kg, elija una correa con una LC de al menos 2 000 daN si utiliza un amarre por fricción (con varios puntos de anclaje).
2. Posicionar correctamente las correas
- Disponer las correas simétricamente alrededor de la carga para repartir la tensión.
- Proteger los ángulos vivos con esquineros de protección o fundas antiabrasión.
- Evitar torsiones, nudos o enrollamientos : reducen considerablemente la resistencia.
- Fijar siempre los ganchos en puntos de anclaje certificados y alineados.
3. Apretar y controlar la tensión
- Utilizar un tensor adaptado a la anchura y a la capacidad de la correa.
- Apretar firmemente pero sin exceso para evitar dañar la mercancía.
- Tras el amarre, verificar manualmente la tensión de cada correa.
- Durante el transporte, reapretar si es necesario, especialmente tras los primeros kilómetros.
Cálculos de fuerza : comprender la capacidad de amarre
La elección correcta de la correa depende de la fuerza de amarre necesaria. Se distinguen dos métodos principales :
- Amarre directo → las correas retienen directamente la carga (ej. : cruce o diagonal). → La carga de rotura de la correa debe ser al menos igual al peso total de la carga.
- Amarre por fricción (o recubrimiento) → la correa presiona la carga contra el suelo para aumentar la adherencia. → Es necesario prever varias correas según el coeficiente de fricción y el ángulo de apriete.
El coeficiente de fricción varía según el soporte : madera, metal, palés de plástico, etc. La adición de alfombrillas antideslizantes aumenta la seguridad.
Etapa 2 : Frecuencia de verificación y mantenimiento
Las correas de amarre están sometidas a tensiones mecánicas, fricciones y variaciones climáticas. Para garantizar su durabilidad, un control regular es esencial.
Verificaciones a efectuar :
- Antes de cada uso :
- Controlar el estado general (tejido, costuras, hebillas, ganchos).
- Verificar que la etiqueta sea legible y completa (norma, LC, longitud).
- Cada 3 a 6 meses :
- Inspección exhaustiva por un responsable de seguridad.
- Anotar las observaciones en un registro de mantenimiento.
- Tras un incidente o un sobrecalentamiento mecánico :
- Retirar inmediatamente la correa del servicio.
- Reemplazar todo elemento sospechoso.
A reemplazar sin dudarlo :
- Etiqueta ausente o ilegible.
- Corte visible, quemadura, deshilachado.
- Costuras deterioradas.
- Ganchos deformados o corroídos.
Etapa 3 : Los errores frecuentes a evitar
Incluso los usuarios experimentados pueden cometer errores que ponen en peligro la seguridad. He aquí los más frecuentes :
| Utilizar una correa sin etiqueta | No conformidad y peligro potencial | Retirar inmediatamente del servicio |
| Hacer un nudo para acortar una correa | Reducción de la resistencia hasta un 50 % | Utilizar un tensor o enrollador adecuado |
| Ganchos mal posicionados o desalineados | Riesgo de deslizamiento | Verificar cada punto de anclaje |
| Tensión excesiva sobre carga frágil | Daños en el producto | Adaptar la fuerza de apriete |
| Olvidar verificar durante el trayecto | Aflojamiento, desequilibrio | Control tras algunos kilómetros |

